La genetista estadounidense Mary-Claire King ha sido galardonada con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2025, según anunció el jurado encargado de su concesión el pasado 12 de junio en Oviedo. Este prestigioso reconocimiento distingue su trayectoria excepcional en el campo de la genética, con aportaciones científicas de gran impacto en la medicina, la biología evolutiva y la defensa de los derechos humanos.
King es profesora de la Universidad de Washington en Seattle, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y doctora honoris causa por más de veinte universidades. Su trabajo ha transformado áreas clave de la genética humana, como la determinación de la predisposición hereditaria al cáncer, el estudio de las similitudes genéticas entre especies y la aplicación de la genética forense a causas humanitarias.
Pionera en genética médica, evolutiva y forense
En la década de 1970, Mary-Claire King demostró que los genomas de humanos y chimpancés son idénticos en un 99 %. Este hallazgo, obtenido mediante comparaciones de proteínas, fue determinante para el desarrollo de la genética evolutiva moderna.
A partir de 1975, su investigación se orientó hacia las causas genéticas del cáncer. En 1990 logró localizar el gen BRCA1, situado en el cromosoma 17, implicado en una forma hereditaria de cáncer de mama y ovario. Su descubrimiento constituyó un hito para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento del cáncer, y facilitó el desarrollo de pruebas genéticas predictivas ampliamente utilizadas en la actualidad.
Además, King ha sido una figura clave en la aplicación de la genética a la defensa de los derechos humanos. A petición de las Abuelas de Plaza de Mayo, diseñó en los años ochenta un método de análisis genético —el denominado “índice de abuelidad”— que permitió identificar y restituir la identidad de numerosos niños y niñas nacidos en cautiverio o secuestrados durante la dictadura argentina.
Un reconocimiento unánime
El jurado del Premio Princesa de Asturias, presidido por el físico Pedro Miguel Echenique e integrado por destacadas figuras del ámbito científico y académico, ha acordado por unanimidad concederle el galardón “por sus contribuciones pioneras en la aplicación de la genética al estudio y prevención del cáncer, la similitud entre especies y la defensa de los derechos humanos”. También subrayó que su liderazgo científico “permitió establecer por primera vez la estrecha relación entre un gen concreto y el riesgo de desarrollar cáncer de mama u ovario, contribuyendo de este modo a salvar millones de vidas”.
El Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica está dotado con una escultura de Joan Miró, un diploma, una insignia y 50.000 euros en metálico. La ceremonia de entrega se celebrará el próximo otoño en Oviedo, presidida por Sus Majestades los Reyes de España.
Reconocimientos internacionales
La doctora King ha recibido numerosos premios a lo largo de su carrera, entre ellos la Medalla de la Universidad de California (2004), el Premio Lasker-Koshland (2014), la Medalla Nacional de Ciencias de Estados Unidos (2016), la Medalla Mendel (2018), el Premio Gairdner (2021) y la Public Welfare Medal (2025), máxima distinción de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense.
La Sociedad Española de Genética se une a las felicitaciones por este merecido reconocimiento y anima a la comunidad científica a difundir y valorar el legado de Mary-Claire King como referente de excelencia científica y compromiso social.